El expresidente Hipólito Mejía culminó un largo periplo político en los Estados Unidos deteniéndose en Nueva York donde prometió que en la próxima campaña electoral no provocará a sus contrarios bajo el argumento de que “hombre chiquito no amenaza a mujer grande...”
Al definirse a sí mismo como “el hombre chiquito”, Hipólito no citó a “la mujer grande” a quien no amenazará. Tampoco tenía que hacerlo: todo el mundo entendió el mensaje dirigido al candidato del PLD que luce será o el Presidente Medina o el expresidente Fernández.
Parecería un concepto hueco del amplio repertorio de un expresidente acostumbrado a pronunciar lo primero que le llega a la cabeza cuando está entre sus seguidores, en especial si se trata de uno de sus chistes, una anécdota trivial o cualquier ejemplo de mal gusto.
Pero esta vez Hipólito sabía muy bien lo que decía, aunque no pasó de una frase suelta enmarcada en una condición hábil que atribuyó a Peña Gómez, de quien dijo “veía más allá de la curva...” y que, junto a Bosch y Balaguer, dejó una enseñanza irrepetible como “líderes que nacen cada cien años”.
Es una implícita admisión de culpa por su gran error de la campaña electoral de 2012 cuando insistió machaconamente en la amenaza de “trancar” a Leonel Fernández “y a todos sus funcionarios corruptos” tan pronto ascendiera las escalinatas del Palacio Nacional.
Eso le costó el triunfo
Hipólito Mejía se fue de la lengua cuando se creyó con el triunfo electoral asegurado en la campaña electoral pasada. En un restaurante de la Gustavo Mejía Ricart casi con Churchill llegó a disparar esta frase entre muchísima gente que le acompañaba en opíparo desayuno:
-A Leonel lo voy a trancar... Y a Miguel le voy a romper el... (trasero)”.
No había pasado tal vez ni media hora cuando a Leonel, entonces Presidente, le fueron con el chisme. Su respuesta fue tan lacónica como cortante:
-¡Entonces lo que tenemos que hacer es no dejarnos trancar!
Poco después, el propio Presidente Fernández le hizo saber a Miguel Vargas-- a través de un tercero--, su determinación radical:
-¡Díganle a Vargas que yo no sé si él se va a dejar romper el... (trasero), pero yo no me voy a dejar trancar!
A partir de entonces Leonel se dispuso hacer el mayor esfuerzo para que la candidatura de Danilo Medina, que estaba muy atrás en las encuestas, avanzara hasta colocarse cabeza con cabeza con Hipólito Mejía cuando faltaba una semana para las elecciones. El resto es historia conocida.
Lo que dijo ahora en NY
Es relevante contextualizar las expresiones de Hipólito ante sus seguidores en Nueva York:
Es relevante contextualizar las expresiones de Hipólito ante sus seguidores en Nueva York:
“(...) Voy a modificar mi lenguaje para no amenazar a nadie... porque los hombres chiquitos no pueden amenazar a las mujeres grandes (...) Por eso he sido muy cauteloso al explicar la situación económica dominicana y los problemas políticos y sociales sin entrar en conceptualizaciones...”
Justificaba de esa forma el criterio generalizado de que no tiene un discurso de oposición y no agrede a Danilo Medina “ni con el pétalo de una flor”, a pesar de las dificultades económicas “que abaten a los dominicanos”.
La estrategia de Hipólito ha cambiado los últimos dos años. Y parece que de volver a ser candidato morigeraría la agresividad de su discurso flamígero...
¡A pesar de que “loro viejo no aprende a hablar...”!

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Saludos a todos