La adolorida madre que perdió una criatura de dos años, cuando delincuentes la despojaban de una pasola y en esas circunstancias le hicieron un disparo de bala que alcanzó a su pequeño, cayendo sin vida, regresó de Boston para procurar ante la justicia un justo castigo para uno de los participes en el hecho de sangre, el cual fue apresado el pasado martes en la capital.
Santa Bienvenida Lara, tras agradecer la acción policial, dijo que ella no ha perdido ni un segundo en el seguimiento de la muerte de su hijo Maiky Yunior Lara.
A Santa Bienvenida Lara en el año 2013 tanto Vitimono como Abronky la asaltaron para despojarla de una pasola de su propiedad y matarle a su hijo de dos años de edad con un disparo de bala.
El tal Vimono, fue condenado por el hecho de sangre y enviado a la cárcel del kilómetro quince en Azua, donde posteriormente se suicidó ahorcándose.
En tanto que Abronky estaba prófugo, hasta que mediante orden de arresto, fue apresado en la capital y traído a esta ciudad para que pague por su responsabilidad en el robo y crimen cometido.
En este viernes le está pautado el conocimiento de medidas de coerción consistente en prisión preventiva, para el que la victimaría del asalto pidió la pena máxima señalando que los dos son culpables del hecho de sangre.(PERAVIA NOTICIAS)
NOTICIA PREVIA:
Tres años después: atrapan al segundo de los que mataron a un niño en el 2013 cuando intentaron despojar a su madre de una pasola
Fue apresado ayer en Los Alcarrizos uno de los dos hombres acusados de asesinar de un disparo en la cabeza a un niño de dos años en Baní, provincia Peravia, al despojar a la madre del menor de una motocicleta tipo Pasola.
Abronky Melo Bello (La Planta), de 39 años, era perseguido desde el 29 de noviembre del 2013, cuando junto a Juan Carlos Placencia Amador (Vitimono), de 34, despojaron de una motocicleta Honda Lead- 100, color gris, a Santhia Bienvenida Lara mientras transitaba por la calle Primera del Residencial Margarita, en Baní.
Además de la pasola, despojaron a Lara de un teléfono celular, su cartera con documentos personales y dinero en efectivo.
La madre del menor informó a las autoridades que cuando intentó escapar de los asaltantes éstos le dispararon, impactando en la cabeza al niño de dos años que iba en la parte delantera de la motocicleta.
Melo Bello, quien desde entonces era perseguido mediante orden policial, fue capturado en la calle 5, casa número 8 del barrio El Nazareno, Los Alcarrizos, y se le ocupó una pistola marca Browning, calibre nueve milímetros, un teléfono celular y un casco protector.
Placencia Amador fue detenido el 4 de diciembre del 2013, en la calle 10 número 24 del barrio Pueblo Nuevo de San Cristóbal, y luego fue encontrado muerto en su celda de la Cárcel del 15 de Azua, en ese mismo año.
En ocasión de ese vil asesinato el periodistas banilejo José Dicén publico el siguiente reportaje para el Listín Diario.
Lo mataron sin conocer a su papá
PADRE VENDRÍA DE EUROPA EL DÍA DE REYES A CONOCER A SU HIJO MAIKER
Lamentos, llanto y lagrimas es hoy, el ambiente de un hogar destrozado, desgarrado por el dolor, que hace apenas tres días rebosaba de alegría, sonrisas y felicidad, con las ocurrencias y juegos de Maiker Junior Lara, el niño de dos años de edad al que dos delincuentes arrancaron la vida de un disparo en el cuello, estando en el regazo de su propia madre, Santia Bienvenida Lara, en un vulgar atraco perpetrado vilmente, solo con el fin de quitarle la ‘pasola’ a la joven madre en la que se desplaza con el bebé, después de haberlo recogido en el colegio, como lo hacía cada día.
A Maiki (como le decían todos en su casa y en el barrio), los delincuentes le malograron la vida a los 2 años edad, sin haber conocido personalmente a su padre Maiker Soto, pues este había emigrado a España, dejando la esposa con 7 meses de embarazo.
El niño Maiker, cumpliría el próximo 6 de enero sus tres años de edad, pero ayer su madre Santía Bienvenida lloraba desconsolada, porque el Día de Reyes Magos que se avecina, su niño, su único hijo, no estará para recibir sus juguetes ni “estará aquí para celebrarle su cumpleaños”.
Su padre ya hacía arreglos para venir a conocerlo, justo el día de Reyes, para el cumpleaños.
Cuenta, su abuela Elisabeth Tejeda Lachapel, con el brillo del llanto en sus ojos, que el niño Maiker mostraba las fotos de su padre a todos los amiguitos y los vecinos que visitaban la casa, y les decía con orgullo, “ese es mi papi”.
Santa, la madre, apenas puede hablar, enclaustrada en su aposento, solo llora el dolor de la pérdida.
La pena y la tristeza, han convertido su mirada de una mujer joven de 23 años de edad, en unos ojos sin luz, sin brillo, apagados, que miran sin mirar, porque cuando mira su mirada se pierde en una distancia infinita, detrás del hijo que jamás volverá a ver.
La madre, con dificultades para pronunciar palabras, expresó que empezaba a preparar el niño para que fuera un gran jugador de beisbol, pues todo el barrio le decía que sus grandes manos, su tamaño y su destreza e inteligencia así lo revelaban, y ella así lo platicaba con él en sus conversaciones íntimas de madre a hijo.
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ERA LA ALEGRÍA DE LA CASA
Niño meritorio en el colegio
En el colegio, era su primer año. Apenas iniciaba, y ya llevaba a la casa las caricaturitas que la maestra le colocaba en la mangas de su suéter, por sus meritos y destrezas en las clases.Tanto su madre, como su abuela y vecinos lo describen como un niño que repartía amor y alegría entre todos.

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Saludos a todos