MI MEDIA COLUMNA- A PROPOSITO DEL SALARIO DE LOS MEDICOS

Por Ramón Sanchez.- En el año 2003 estuve internado por espacio de trece días en el Hospital Brookdale del condado de Brooklyn en la ciudad de Nueva York.


Recuerdo que a eso de las doce del mediodía de ese 19 de enero, mientras me dirigía a la bodega donde trabajaba sufrí una caída que me dejo una lección de por vida, permanecí tirado en la avenida Pikin  alrededor de cinco minutos, nadie quería socorrerme, al rato un joven afroamericano me ayudó a levantarme, lo siento dijo en ingles, pero es todo lo que puede hacer por usted. me dejó recostado de una verja, poco despues llegaron tres ambulancia del 911, seguido de varios carros de la policía Newyorkina, un camión de los bomberos y hasta una grúa se presentó al lugar donde sufrí la caída. Nunca pensé que ese movimiento vehicular era por mi.

Nadie me preguntó de donde era, ni si tenia documentos, o si era ilegal o ilegal, una ambulancia me traslado al centro medico, no sin antes colocarme un cuello ortopédico, aunque estaba adolorido me recordé del Dario Contreras, en la camilla iba amarrado como un andullo, media hora despues estábamos en la emergencia,  en ese país es algo fuera de serie, hay que estar casi muerto para ser atendido de una vez, pero nada, poco despues de las seis de la tarde ya estaba camino al quirofano.

Al otro día me bajaron a la que seria mi habitación, por dos semanas permanecí allí, pero mi preocupación era saber cuantos puntos me dieron, y resultó que uno de los médicos de servicio era un joven Mocano de apellido Ovalle, jamas olvidare su trato cordial y afable, igual que los demás.

En eso trece días engorde como un marrano.

El Doctor Ovalle solo iba al Brookdale por tres horas al día debido a que trabajaba en otro lugar. Hicimos una hermosa amistad.

En una de mis conversa le pregunté si el estaba a gusto trabajando en dos lugares, no respondió, lo de aquí es un completivo, un Part Time dijo, solo me pagan para trabajar tres horas, cuando cumplo mi horario poncho la tarjeta y me marcho al otro lugar dijo, allí si estoy nombrado, laboro seis horas, y cuando tengo que amanecer me pagan las horas al doble.

En el Brookdale Ovalle ganaba en ese entonces 38 dolares la hora, y no me ni agua dijo mientras sonreía, lo que quiere decir que en las tres horas el mata-sano dominicano se llevaba para su casa 114 de los verdes, si los traducimos a peso dominicano en solo tres horas se embolsaba 3,762, 00 diario, calculando que para la época el dolar se cotizaba a 33 por uno. Haga esta historia solo para que vean que en los Estados Unidos a usted se le paga por el tiempo trabajado, el día que no fue no cobra, entonces me pregunto, no se puede hacer lo mismo aquí, eso si pagarle a los médicos un sueldo justo, decente, que puedan comer y vivir como lo son. Cuando los nombran exigirle que trabajen seis horas, de ahí en adelante que se la busquen donde puedan y como puedan, y si quieren trabajar mas de ese tiempo que se le pague.

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Saludos a todos