Por Ramón Sanchez
EPO-.Bonito día para hacer justicia -dijo Rufino- mientras esperaba a que los jueces llegasen para que iniciaran el juicio en su contra.
Media hora mas tarde entraron los magistrados ataviados con sus togas y birretes, de inmediato, el recluso fue
llamado por el alguacil y llevado antes el panel de magistrados, tres en total, después que la secretaria le tomó sus generales y el juramento de rigor el juez de mayor edad le preguntó, como se declaraba el acusado, inocente señor respondió Rufino con voz fuerte.
Entonces cuéntenos lo que sucedió aquel 24 de diciembre.
Pues veras usted respondió el hombre al tiempo que se rascaba la cabeza,
aconteció que siendo yo todavía un mozo me vi en la necesidad de matar a un
hombre, pero quiero dejar bien claro que no lo hice por que quise agregó el acusado.
Explíquese mejor - dijo una joven
mujer que formaba parte del jurado-
- Asunten bien señores impartidores de justicia, lo que yo hice fue porque me vi en la necesidad de hacerlo, ya que como ustedes saben, el difunto Clodomiro Contreras era un hombre que no lo tocaba la justicia, y en segundo lugar, lo hice porque el le robó a mi madre el único pedacito de tierra que mi padre le dejó para que terminara de criarnos, y hoy tras diez años de estar preso injustamente necesito recobrar mi libertad.
Después de la intervención de Rufino un gran silencio se produjo en la
sala de audiencia, los jueces se retiraron al dialogar, al rato los tres acordaron ordenar pura y simple poner a Rufino en
libertad.
ESTE CUENTO FORMA PARTE DE MI LIBRO "LOS CUENTOS DE UN VIEJO APRENDIZ"-
ESTE CUENTO FORMA PARTE DE MI LIBRO "LOS CUENTOS DE UN VIEJO APRENDIZ"-

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Saludos a todos